
No sé a ti, pero a mí diciembre me pide manta, sofá y una buena historia que mezcle humor, chispa y espíritu navideño sin caer en las típicas cursiladas. Y te preguntarás por qué recomiendo pelis navideñas en un blog de escritora, pues porque nos gustan las buenas historias, no importa (a veces) el formato.
Por eso hoy te traigo tres películas románticas navideñas que realmente merecen la pena: divertidas, tiernas y con un trasfondo emocional interesante. Nada de azúcar glas en exceso; aquí hay personajes imperfectos, risas y segundas oportunidades de esas que te dejan buen cuerpo cuando termina la peli.
Estas tres historias tienen premisas muy originales, de esas que cuando las veo pienso: «ojalá algún día tengas una idea tan genial como esta». De momento, como no he tenido esa suerte, seguiré consumiendo las ideas geniales de los demás.
Amor de calendario (Holidate)

Si buscas películas románticas navideñas con ritmo, humor y cero previsibilidad barata, Amor de calendario es de las que se disfrutan a carcajadas. La premisa es sencilla pero brillante: dos desconocidos deciden ser la cita del otro en todas las fiestas del año para evitar preguntas incómodas y dramas familiares.
Ella evita que su familia la siente en la mesa de los peques cada Navidad y a una madre que no cesa en su empeño porque busque pareja y él… Bueno, él es un poco especialito.
Lo que hace que funcione es esa mezcla de ironía, química entre la pareja y el retrato (muy acertado) de la presión social para «tener pareja» a cualquier precio. Es divertida, fresca y tiene momentos tan exagerados como necesarios. Ideal para quienes quieren una comedia navideña con mala leche y mucho corazón.
Vacaciones (The Holiday)

Yo sé que esta peli no es para todo el mundo. Puede que sea la que tiene más azúcar y la que menos te guste si no te van las cursiladas, pero tiene algo muy positivo que hace que todo lo demás pierda importancia. Sí, señora, esta película tiene… a Jude Law.
Ni siquiera me planteo si esta película navideña ha envejecido bien o no. Me la tomo como lo que es, una historia de reconstrucción emocional, no solo de romance. Y me la tomo viendo las escenas de Jude dos veces en bucle. O tres, depende del ciclo vital en el que me encuentre.
El intercambio de casas entre Iris y Amanda muestra dos formas muy diferentes de mirar el amor, el miedo, el abandono y la esperanza. Cambiaría a Jack Black, pero Jude Law ya hace un buen trabajo por los dos. Hans Zimmer regala una banda sonora mágica y la historia fluye con esa calidez que solo tienen las pelis que hablan de empezar de nuevo.
Es perfecta si buscas algo que te arrope.
Last Christmas

Entre todas las películas románticas navideñas de esta entrada, Last Christmas es mi preferida. En diciembre puedo verla unas cuatro veces sin cansarme.
Es una historia que toca temas muy profundos —la inmigración, la pobreza de espíritu, las relaciones familiares complicadas— sin perder ligereza. Emilia Clarke —actriz que adoro haga lo que haga junto a Emma Thompson a quien también adoro haga lo que haga— interpreta a Kate, una joven que está completamente perdida emocional, personal y profesionalmente cuando conoce a Tom, un hombre tan misterioso como luminoso.
La película es maravillosa por varios motivos, pero algunos de peso son la estética navideña londinense, la música de George Michael y un mensaje precioso sobre cómo volver a encontrarte cuando te has estado esquivando durante meses.
La protagonista está chalada, te ríes, te mueres (a ratos) de ternura y, al final, entiendes por qué esta historia se queda contigo. Llorar a moco tendido viendo estas historias es mi afición.
¿Qué tipo de películas románticas navideñas te gustan a ti?
Yo era muy de Hallmark hace cien años, cuando era joven. Me encantaba todo lo navideño, flipaba con las decoraciones de las casas americanas, todo tan bien puesto, con esos árboles alucinantes donde conjuntaban todos los adornos.
Pero mira, me volví más selectiva. Hallmark ya no entra en mis planes porque ya no disfruto ver películas cuyos diálogos puedo adivinar sin despeinarme. No es prepotencia, es que hacen historias más planas que una tabla de planchar.
Si no eres muy de pelis, te dejo mi entrada sobre novelas navideñas que valen mucho la pena y una que destripo porque no hubo nada que me gustara en ella.
Espero tus recomendaciones, que como ves, tengo pocas pelis que vería en bucle en diciembre.



