
Que quede claro que yo leo romántica sin fijarme en si se trata de novelas LGBT, heterosexuales o cualquier otro tipo de amor. Para lo bueno y para lo malo lo considero amor igual.
Es decir, que una novela sea LGBT no es una característica que haga que me decante por abrir ese libro o no. Pero sí es verdad que es un nicho de la literatura romántica que está pegando muy fuerte y, sobre todo, está rompiendo con tabúes y añadiendo un gran abanico de representación social a la literatura. Y por eso este post.
Porque todo lo que sea salirse de la línea de chico conoce chica me parece digno de mentar.
Y como me siento muy orgullosa de mi género y de lo que está aportando la nueva remesa de autores y autoras que se han metido de cabeza en este nicho maravilloso, voy a dejarte unas recomendaciones para este verano.
Novelas LGBT a lo largo de la historia
No es que se haya abierto la veda a un subgénero que no existía. Se conocen personajes homosexuales desde tiempos de Homero, autor que creó a Patrocio y Aquiles entre los cuales, dicen los estudiosos, existe una historia de amor romántico. O todo lo romántico que podía ser un amor en el siglo VIII a.C.
Es cierto que Homero no habló de esa relación de forma abierta, pero por lo visto, Patrocio lloró como un bendito la muerte de Aquiles. Vamos, que había tomate.
En el siglo XIX las historias eran menos sutiles, aunque muy pocos y muy mal vistas.
Luego vinieron autoras como Virginia Woolf, con su aclamado Orlando, y por supuesto hay que tenerlos en cuenta, puesto que esas novelas, sin duda, abrieron el camino a las nuevas que hoy se cuentan por miles y están bien consideradas.
Sea como sea, hay novelas que hoy están haciendo una labor estupenda, que no solo entretienen a lectores, sino que también son un canto a la tolerancia y suman a que esta sociedad cada día sea mejor.
Voy a dejarte por aquí las novelas LGBT que más me han gustado de las últimas que he leído y que recomiendo al 100% si eres lectora de romántica.
Trilogía Las reglas del juego, de Nisa Arce
Tuve el placer de charlar con Nisa en el pódcast de La Tribu de la Romántica sobre este subgénero en concreto en el que se ha especializado. Luego leí sus trilogía Las reglas del juego y me dejaron con el corazón palpitante de tanto amor.

En esta trilogía, Nisa, no solo se desmarca escribiendo sobre el amor gay, sino que da un triple mortal ubicándolo en el ámbito del fútbol profesional.
Y cae de pie. Un perfecto 10/10.
Porque es una historia preciosa, los protagonistas son muy reales y el mundo del deporte está tan presente y tan bien integrado que, aunque no seas futbolera, como es mi caso, te bebes la historia de Dani y Vico en tres sorbos.
Ay, ese Vico, que es más bonico y tiene más luz que un día de verano.
Además, Nisa ha creado una edición especial en ebook por el décimo aniversario y por menos de 10€ te puedes hacer con la saga completa.
Yo no dudaría en hacerme con ella.
Te quise como si fuera posible, de Abril Camino
No es la mejor novela de Abril Camino, porque desde que leí Nuestro último verano en la isla, ha pasado a ser mi novela de cabecera de Abril, pero no puedo dejar de recomendarla. Porque es una historia muy intensa donde se trata la aceptación y la identidad desde un punto de vista de alguien que jamás ha sentido deseos por una persona de su mismo sexo y creo que es algo que merece ser representado.

Lennon tiene clarísima su identidad y sus gustos desde bien joven. Daniel también, pero puede que todo eso se tambalée, porque cuando su mejor amigo vuelve tras dos años de ausencia, sucede algo. Algo que no entiende, pero que no puede evitar sentir.
Una historia de amor que rompe los esquemas de los protas y de las lectoras.
Los siete maridos de Evelyn Hugo, de Taylor Jenkins Reid
Esta es una de esas novelas que abrí sin leer la sinopsis. Últimamente hago mucho eso, que alguien la recomienda, la apunto en mi lista de pendientes y cuando tiro de esta para nueva lectura, abro el libro sin más.
Y qué sorpresa. Porque se le ha dado mucho bombo en redes y eso ya no es garantía de nada. He tenido que cerrar novelas a mitad de leerlas porque me parecían infumables cuando en el ciberespacio las han puesto de brutales para arriba y viceversa.
En este caso, la revolución, está justificadísima.

En Los siete maridos de Evelyn Hugo se explica la vida de una artista que tuvo que guardar las apariencias para poder sobrevivir en el despiadado mundo del cine.
Habla de sus amores, pero sobre todo, del que fue el amor de su vida y trata la homosexualidad entre hombres y mujeres en una época en la que estaba tan mal visto que podía arruinarte la vida.
Yo, superyó y elle, de Anny Peterson
Esta fue la primera novela LGBT que leí de Anny y me enamoré de su forma de escribir. Es fresca, divertida y tiene la capacidad de que todo suene verosímil, sea lo que sea. Me gusta mucho la forma en que nos presenta un personaje de género fluido.
A través de frases atribuidas a Freud, dos gemelas (una de ellas, de género fluido) impactarán en la vida de dos gemelos para poner todo patas arriba.
Pueblo chico, infierno grande, de José Manuel Blanco
No miento si digo que este libro me sacó más de una carcajada mientras lo leía. Va sobre un personaje que está desquiciado y, por cosas del destino, termina en un pueblo del sur en pleno agosto, con un calor que mata y encima le quieren atiborrar a flamenquines.
Puede que esta descripción te parezca boba, pero este libro guarda una historia divertida y entrañable, con el dulzor justo para bebértela casi del tirón y sin respirar.
Es una novela donde no solo es importante la historia del protagonista con su pareja y con otra persona que se encuentra en ese pueblo chico, si no que recuerdo unos secundarios muy divertidos y que no deberías perderte.
El faro de los amores dormidos, de Andrea Longarela
Con esta novela conocí la pluma de Andrea Longarela. El faro de los amores dormidos es esa historia que yo querría ser capaz de escribir, pero que sé que jamás lograréC. Es una trama preciosa con una subtrama todavía mejor. La autora supo escoger en qué momento desvelar los secretos del pasado de una protagonista que, lejos de caer bien, es totalmente coherente.

Me gustó por cómo está tratada la homosexualidad, por cómo se va contando el pasado que ha hecho posible el presente y cómo el amor está en todas partes, sobre todo en un faro.
Te espero en el fin del mundo, de Andrea Longarela también
Te espero en el fin del mundo no es la mejor novela de Andrea, pero igualmente es recomendable leerla. Te transporta a un amor que puede ser tan puro como destructivo. Dos almas que se encuentran, se aman a rabiar, pero que a veces no logran ser suficiente la una para la otra.

Aunque la pareja protagonista es heterosexual, hay historias que la complementan sobre uno de los protas que tiene que ver con el mundo del amor libre y con ser feliz sin mirar con quién.
Una bonita historia de amor al más puro estilo Longarela.
La teoría de los archipiélagos, Alice Kellen
Es de esas novelas que ves por todas partes y que sabes que un día leerás, pero que tiene que llegar el momento justo. Ese instante ideal llegó en 2024 porque Audible me la recomendó. Es una historia que sucede en los ochenta en un pequeño pueblo donde todo el mundo se conoce y se siente libre para juzgar.
Me gustó porque es una historia sencilla, sin muchos fuegos artificiales, lo que la tiñe de cierto realismo que, de vez en cuando, se agradece encontrar en la romántica. Además, el narrador es Carlos Cuevas y madre del amor hermoso, qué puntazo le da eso al libro.
A siete años de ti, Ashley Poston
Se trata de un personaje que ya no está, me recordó un poco a mi novela Mi más sentido bésame en algunos aspectos como la relación que tiene la tía de la protagonista con un amor que nunca pudo olvidar, una mujer a la que solo se atrevió a amar en la lejanía y dejó que la vida terminara sin atreverse a vivirlo.
Es una novela de… ¿realismo mágico? ¿Paranormal? ¿Fantasía? Tiene magia, no se explica de dónde sale y puede parecer absurdo. Pero dándole la licencia literaria que merece Poston por haber escrito El amor ha muerto, es una novela que se disfruta.
Asistente del Villano, Aprendiz del Villano, Hannah Nicole Maehrer
Es una pareja secundaria, pero Hannah tiene un don, que es el de mantener el interés y el equilibrio entre personajes principales y secundarios para que te interesen todos a la vez y poner bajo el foco a los secundarios mucho mucho mucho. Me encanta la pareja lesbiana que parece que se odian por rencillas pasadas pero cómo se deja entrever que donde hubo fuego, quedan brasas.
Soy muy fan de esta saga. Estoy esperando la tercera entrega como agua de mayo. La necesito como respirar.
Una debutante moderna, Mario Sanca
De nuevo, el personaje en este caso gay, no es el protagonista, pero se hace querer y me encantaría conocer su historia, porque es divertido, desvergonzado, agudo, ingenioso… Maravilloso personaje que le da el toque de humor ideal a una novela ya de por si divertida.
El autor me dijo que no tiene pensado sacar nada sobre el personaje en cuestión, así que recomiendo esta lectura, ya que será la única vía para tomar contacto con el hermano de la protagonista debutante.
La representación LGTB en mis novelas
Para sorpresa para mí, tengo personajes LGTB en todas mis novelas sin planearlo ni por alguna necesidad de dar visibilidad al asunto. Surgió así, sin más.
En Amor a primera viña hay uno que yo recuerde, en Mi más sentido bésame el asunto es todavía más impactante y, para hacer de nexo el mundo de Si empezara de nuevo con Amor a primera viña, se menciona a ese personaje.
Pero es cierto que no tengo novelas LGBT, así que escribir una acaba de pasar a mi lista de retos literarios.
¿Me recomiendas algunas novelas LGBT?









