Novelas sobre librerías que te enamorarán

novelas sobre librerías

Las novelas sobre librerías, libros, bibliotecas, escritores y otras figuras que tienen que ver con la literatura son santo de mi devoción. Ya quisiera tener un criterio más acurado. Me gustaría que mi deseo por leer una novela naciera de la profundidad del tema que trata, o simplemente por el hecho de ser esas novelas que no entiende nadie porque son ininteligibles y debes consultar el diccionario cuatro veces en frases de cinco palabras, esa que los pedantes denominan «literatura culta». Sí, me encantaría ser pedante.

Pero no: soy más simple que el mecanismo de un chupete. A mí dame libros sobre libros o algo que esté relacionado con el sector literario/editorial y, automáticamente, ese libro me lo acabo leyendo.

Por eso voy a darme un homenaje en mi propia web, por mí y por todas esas ávidas lectoras que, como yo, tienen este fetiche literario. Este será uno de los posts más largos que la humanidad haya visto, porque la idea es que, a medida que caigan en mis manos libros que sucedan en librerías (y que quiera recomendar, por supuesto), los iré añadiendo aquí.

Booklovers: amor entre libros, Emily Henry

Llevo meses diciendo que esta señorita de la que no sé nada, ni siquiera la cara que tiene, me parece lo más mejor que descubrí en 2024. Tiene un aire a la autora que, hasta que leí a Emily, era mi preferida: Sally Thorne.

El problema de Sally es que parece que le cuesta sacar novelas y el no-problema de Emily es que parece publicar con más asiduidad que la primera.

¿Qué es lo que tanto me atrae de Emily Henry? Que es ingeniosa, divertida, las novelas rezuman ternura (sin ser empalagosas) y suele haber un ambiente muy literario: o son escritores, o hay librerías de por medio, bibliotecarias… En fin, un despliegue para las fetichistas de los libros.

Esta fue la primera novela que leí de ella y me descubrió un mundo tan maravilloso, que ahora quiero vivir en sus novelas. No hay vuelta atrás.

En este caso, la novela no sucede en una librería, pero sí aparece una un poco antes de la mitad de la trama que es muy importante por varios motivos que no te puedo contar sin hacerte spoiler. Así que hazte un favor, hazme caso, léela.

Nora Stephens se ha pasado la vida entre libros; es una dura agente literaria que pelea por las obras y los contratos de cada uno de sus clientes. Solo hay una cosa que esté por encima de su trabajo: su hermana pequeña Libby, a la que lleva cuidando desde que su madre falleció. Por eso decide acceder a su petición e ir con ella a Sunshine Falls, el lugar en el que se ambienta su libro favorito. Allí, Libby pretende realizar un viaje de transformación en el que recrear las escenas de sus novelas favoritas hasta lograr que Nora sea la protagonista de su propia novela.

Con lo que ninguna de las dos cuenta es con toparse con Charlie Lastra, un editor con el que Nora ya había tenido un encontronazo en Nueva York y que amenaza con convertirse en una presencia constante en sus vacaciones. A veces, ni siquiera una agente literaria y un editor son capaces de escribir su propia historia.

«—Este tipo de tienda (librería) siempre es el fruto del sueño de alguien y, como pasa con la mayoría de los sueños, parece estar sufriendo una muerte lenta y dolorosa».

La pequeña librería de los corazones solitarios, Annie Darling

Esta novela me encantó, aunque contiene «peros».

Odio las red flags. Cuando los protas se escudan en una mierda de excusa para ser ruines con las chicas y las chicas perdonan porque «pobrecito, tuvo una infancia dura», lo odio. Porque pienso que al final a las mujeres nos encasillan en el rol de las cuidadoras mientras a ellos se les puede romantizar un carácter atormentado. Es lo típico, si el chico es guapo es un pobre diablo que necesita ayuda… Si el tipo es feo, llama a la policía porque es un maltratador y un acosador. Grey era ambas cosas, pero como era rico y tenía la cara de mi amado Jamie Dornan…

En esta novela el prota es un poco red flag en muchas ocasiones, pero algo tiene esta historia que no me molesta. Es decir, soy consciente de que si yo fuera Possy, la prota, a) sería menos tonta que ella y b) no habría durado ni una semana con el coprotagonista.

Pero algo tiene: llámale humor, ingenio, ternura (¿ves el denominador común?)… Sea lo que sea, disfruté muchísimo de esta novela. También puede ser que está cargada de referencias literarias y a ver, una no es de piedra. Las palabras librería, novela romántica y libros tienen el mismo efecto sobre mí que un latigazo sobre Anastacia Steel.

Había una vez, en una pequeña librería de Londres, una joven soñadora llamada Posy Morland, quien vivía rodeada de libros y se escondía tras las páginas de sus novelas románticas favoritas. 

Un día, cuando la excéntrica y anciana dueña de Marcapáginas murió, Posy se vio obligada a hacerse cargo de la librería, que se encontraba en una situación lamentable, y salir así de su cómodo refugio de romances de ficción.

Sin embargo, Posy no solo debía enfrentarse al ruinoso negocio que había heredado y hacerlo próspero, sino también a las presiones del nieto de la anciana, Sebastian, más conocido como «El hombre más maleducado de todo Londres», empeñado en fastidiar a Posy y desviarla de su plan por transformar Marcapáginas en la librería de sus sueños. 

¿Logrará Posy su final Felices para siempre como las protagonistas de las novelas que tanto admira? 

«(…) llevo el oficio de librera en la sangre. Vamos, que si me corto, en vez de sangre, me saldrían palabras».

La mujer de la libreta roja, Antoine Laurain

Es, quizás, un poco lenta. O no. Puede que yo necesitara lecturas más ágiles en la época en que leí esta novela. Sin embargo, no puedo dejar de recomendarla porque, todo y que me pareció que avanzaba a un ritmo un poco a velocidad de caracol, me gustó.

Sucede en París, que en la literatura y en el cine siempre es una ciudad en la que te gustaría vivir. No siendo así en la vida real, la visité por segunda vez en 2014 y preferiría no volver, la verdad.

Lo dicho, una novela totalmente recomendable por su temática y por la originalidad de la trama.

Sus días de banquero pertenecen al pasado. Ahora, Laurent Letellier es el feliz propietario de una pequeña librería parisina. Cuando una mañana, camino del trabajo, se topa con un bolso de mujer abandonado sobre un cubo de basura, decide llevárselo a la tienda con la noble intención de devolverlo a su dueña. Desaparecidos el billetero y el móvil, su propósito parece casi imposible si no fuera porque, entre diversos objetos femeninos, Laurent encuentra una libreta roja llena de anotaciones, pensamientos y recuerdos.

Cediendo a la curiosidad, se sumerge en la jugosa lectura y, como un si de un rompecabezas se tratara, empieza a reconstruir la vida de Laure, amparado por la excusa de hallar alguna pista que le permita localizarla. Sin embargo, para qué engañarse, el diario también es una llave a la intimidad de la enigmática desconocida, lo que ejerce sobre Laurent una irresistible fascinación.

Y mientras él se entrega de lleno a una absorbente labor detectivesca, Laure regresa a casa después de recuperarse en el hospital de las secuelas del atraco. De pronto, los papeles se intercambian, y en un giro sorprendente, Laure se convierte también en investigadora, empeñada en descubrir quién es el misterioso hombre que ha depositado el bolso, con todo su preciado contenido, en el salón de su casa.

«Si había algo que definía el paréntesis de la adolescencia, eran las risas alocadas. Después, uno ya nunca vuelve a reír así. La conciencia brutal de que el mundo y la vida son completamente absurdos desencadena esos ataques de risa; la misma idea, veinte años más tarde, apenas despierta un suspiro de resignación».

Conclusión: las novelas sobre librerías…

… deberían considerarse un bien nacional.

Y por eso te recuerdo que compartir es de guapas, ¿me recomiendas alguna novela con mierda de la buena? Si, ya sabes: libros, bibliotecas, señores guapos a quienes les pirra leer…

Comparte el artículo:

Queda tiempo para hacerlo mejor - Bea Peidró

¿Preparada para conocer Port d’Argent?

Historias, novelas, personajes, recomendaciones literarias y el detrás de cámaras de una escritora que convierte demasiadas cosas de su vida en material de ficción.

Además, al suscribirte recibirás un relato exclusivo que he creado como un pequeño Frankenstein, hay un poquito de todas mis novelas en él.

Otros artículos que podrían interesarte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *